El 30 de enero se celebra el Día escolar de la paz y la no violencia

Patricia Peyró @kontrolparental

Aunque muchos no lo saben, los que somos padres o estamos involucrados en temas educativos, hoy tenemos mucho que celebrar. El 30 de enero se celebra cada año el Día escolar de la paz y la no violencia, una fecha seleccionada en el calendario coincidiendo con el aniversario de la muerte de una de las figuras más importantes de la paz: el pacifista indio Mahatma Gandhi.

El origen de esta celebración fue una iniciativa del pedagogo y pacifista español Llorenç Vidal en el año 1964. El reconocimiento oficial de esta onomástica por parte de la UNESCO tuvo lugar más tarde, en el año 1993. Con independencia de la historia de su nacimiento, lo importante es conocer el propósito de esta conmemoración: sensibilizar a las comunidades escolares para la tolerancia, la solidaridad y el respeto a los demás.

El 30 de enero se celebra el Día escolar de la paz y no violencia en homenaje a Mahatma Ghandi, asesinado ese mismo día en el año 1948

Los valores del Día escolar de la paz y la no violencia
Es un día de celebración en el que, en el fondo, participamos todos, ya que el mensaje de educación para la paz tiene múltiples destinatarios. Además de los propios niños como alumnos de las escuelas que son, todo el personal docente y educativo ha de implicarse en el objetivo común del respeto, la igualdad y la cooperación. Y, por descontado, el Día Escolar de la no violencia supone un buen recordatorio para que los gobernantes actúen desde la administración, proporcionando medios y ayuda para evitar problemas tan graves como el acoso escolar.

Son muchos los valores que se deben recordar el Día escolar de la paz y no violencia: El respeto, la igualdad, la tolerancia, la solidaridad y la cooperación son algunos de los valores reivindicados en el Día escolar de la paz y no violencia

La escuela, el mejor escenario formativo
El colegio es sin duda el mejor contexto en el que los niños pueden aprender y reforzar los valores fomentados por esta celebración. Aunque la educación debe comenzar en casa, la escuela ha de promover la aparición de los valores de tolerancia, justicia y solidaridad en todos los niños. Esto comenzará por el respeto hacia los demás, algo que desgraciadamente brilla por su ausencia en los cientos de casos que cada día observamos de acoso escolar.

Es un buen día para promocionar las relaciones de respeto entre los niños, recordando que debemos hacer lo posible por impedir el bullying, uno de los grandes males de las aulas, sustituyéndolo por tolerancia y respeto.

Ideas para celebrarlo
Son muchos los colegios que organizan actividades para destacar la importancia de la paz, procurando extrapolar esos valores al contexto escolar. En las escuelas se centran fundamentalmente en evitar la violencia en las aulas, traducida en casos de acoso escolar que siempre se deben detectar con la ayuda y denuncia de los propios niños.

Los docentes podéis encontrar gran diversidad de material didáctico para celebrar el Día escolar de la paz y no violencia a través de la web de la Junta de Andalucía, aquí.

Desde casa también se pueden hacer cosas: desde leer las poesías pacifistas de Gloria Fuertes o algún cuento sobre bullying , oir música o hacer manualidades o dibujos con los que resaltar los valores que pretendemos destacar. Participar con ellos en esta actividad y comentar sus creaciones con los niños les hará asociar estos buenos valores con sentimientos positivos, convirtiéndolos más atractivos para ellos y, por ende, más fáciles de practicar.

Los Celtas Cortos han participado en la celebración del Día escolar de la paz y no violencia a través de este vídeo, interesante para compartir con niños.

¿Te ha gustado este artículo? Si es así, por favor, ayúdananos a compartir.

Es posible identificar el acoso escolar en tu hijo prestando atención a las señales

Patricia Peyró @kontrolparental

El bullying constituye una de las amenazas más peligrosas de la infancia:  ésa que materializa la famosa frase de “los niños son crueles”. Con independencia de que eso sea o no sea cierto, es importante generar mecanismos tanto de prevención, como de actuación cuando éste tiene lugar.  Y para ello, lo primero es aprender a identificarlo.  ¿Crees que podrías identificar el acoso escolar en tu hijo?

En este punto ya todos hemos oído hablar el bullying, del acoso escolar y del ciberbullying, que es cuando éste se manifiesta a través de internet, vía móvil, chat o redes sociales.  Sin embargo, cuando la teoría de lo que hemos escuchado y leído se vuelve “práctica” o real, y como padres nos olemos que acoso asoma por la puerta, lo mejor es confrontar los hechos cuanto antes. 

No dejes de verificar cualquier sospecha que tengas sobre algún tipo de acoso escolar

Estas son las fórmulas con las que podrás identificar el acoso escolar en tu hijo:

-Usa el diálogo y comunícate con él

La comunicación es clave para identificar el bullying.   Habla con él todos los días para conocer quiénes son sus amigos.  Podrás obtener mucha información con preguntas tan sencillas como “¿qué tal te ha ido el día”, “¿con quién has jugado hoy?”, “¿a qué habéis jugado?”, “¿qué tal con tu amiguito Pablo?”, serán fundamentales para generar una conversación de la extraer información con la que descartar una posible problemática.

-Obsérvalo en el día a día

Atento ante sus cambios de humor:  pregúntale para ver si le pasa algo.  Se puede comenzar abordando la temática escolar para ver si es un tema de dificultad académica que le está generando malestar.  Una vez descartada, hay que aproximarse a los aspectos relacionales del niño.  “¿Estás enfadado conmigo?”, “¿has tenido una discusión con algún amiguito?”, “¿te has peleado?”  El grado de abordaje dependerá del niño, pero lo mejor es ir poco a poco hasta que él mismo lo vaya “soltando” todo.

 

Habla con tu hijo de todo un poco y todos los días. Así te hablará sobre las relaciones que  mantiene en el colegio con los niños de su edad de cara a prevenir cualquier anomalía.

-Escúchate a ti mismo también como padre

Haz caso a tu intuición, y si notas algo, no lo obvies:  en educación es fundamental asumir riesgos a través de un diálogo con el que sensibilizar sobre temas delicados como el acoso, de forma ordenada, pero sin miedo.  Manejarse en sociedad con soltura requiere de un aprendizaje en las dificultades: del mismo modo que para aprender a bajar las cuestas con la bici necesitará tener seguridad en sí mismo, en lugar de percibir inseguridad de su progenitor.

Un entorno que favorezca la comunicación de emociones ayudará a que el niño exprese sus problemas, miedos e inquietudes

-Ayúdale a expresar sus emociones

Si percibe burlas en su entorno, si otros niños se meten con él, entonces debe ponerse él mismo sobreaviso, aprendiendo a identificar sus propias emociones negativas, pero también a controlarlas, con el fin de autogestionar su propio comportamiento, ya sea en el plano real o en el virtual.  Por ejemplo, si el niño percibe rechazo, es bueno que lo pueda verbalizar contigo para poderlo consolar, en primer lugar, y para explicarle cómo puede reaccionar de forma que no refuerce el círculo del acoso.

-Dale seguridad para hablar, sin atosigarlo

Mantén un diálogo que le dé seguridad, sin maximizar su problema, para no generarle ansiedad y preocupación adicional, pero sin minimizar, porque restarle importancia hará que se sienta avergonzado o débil.  Evitar el tema por tu parte o contestar con evasivas hará que el niño entienda el tema como un asunto incómodo del que es mejor no hablar porque le genera rechazo a sus padres.

Ante signos de acoso escolar o ciberacoso, es muy importante que no reacciones con dramatismo y exageraciones para no transmitirle tu ansiedad

El colegio debe responder y por ello puedes exigir que apliquen alguna prueba de evaluación del acoso escolar, como BuddyTool, de Ediciones TEA, que se aplica grupalmente en el aula informática y refleja el sociograma de la clase destapando los casos de bullying.

-Acude al colegio de inmediato

Ante la sospecha, acude a hablar con el tutor de tu hijo en la escuela y expón el tema con claridad y sin mostrarte incómodo o dubitativo:  en la medida en que en el colegio vean que es un tema que te preocupa pero que quieres afrontar de forma eficaz y cuanto antes,  y que no vas a “dejarlo pasar” con una palmadita en la espalda, te tomarán más en serio y podrás conseguir un compromiso de vigilancia mayor sobre tu hijo, así como una mayor protección.

¿Te ha gustado este artículo?  Si es así, por favor, ayúdanos a compartir

 

 

 

 

 

Existen diversos tipos de acoso escolar en función del modo en que se ejerza la violencia

Patricia Peyró @kontrolparental

Su factor común es la intimidación del niño pero el acoso escolar tiene múltiples caras y formas de manifestarse.  La más habitual y conocida es la del acoso escolar y presencial, seguida por el ciberacoso.  Uno y otro se ejecutan de distintas maneras y con distintas formas de violencia tanto en frecuencia como en intensidad. Conocer los tipos de acoso escolar nos ayudará a detectarlo y a evitar su propagación o nuevos casos.

Aunque la ley del menor prohíbe el bullying y el ciberbullying y aquellos que incurran en él, lo secunden o no hagan nada para impedirlo podrían ser juzgados por lo penal, todavía existe un cierto vacío legal sobre lo que es el acoso escolar en el sentido de ser considerado delito.

¿Qué es y qué no es acoso?

Dado que el tema de los matices es muy subjetivo, se entiende que lo mejor sería que una ley recogiera exactamente aquellos parámetros en los que se estableciera, por ejemplo, el límite entre la broma y el acoso escolar.  Sin embargo, no es tan sencillo.

La aproximación legal al tema del acoso escolar no está recogida como tal en el código penal, si bien la forma en que podría penalizarse sería incurriendo en una o varias de las conductas establecidas como típicas dentro de un comportamiento de hostigamiento o acoso escolar, también en su modalidad digital a través del ciberacoso.

Conocer las diferentes caras y tipos de acoso escolar ayudarán a identificarlo y erradicarlo.

Son las diferentes conductas las que definen el acoso

Ante un caso de acoso, la ley se fijará, pues, en las formas de manifestación de éste y en los distintos tipos de acoso escolar posibles.  El bullying, en este sentido, podrá expresarse a través de uno o varios de los siguientes comportamientos por parte de los acosadores o niños bully.

-Acoso verbal y social

Este se manifiesta a través de los ataques verbales a la víctima y de la difusión de injurias y rumores en el círculo social del niño para humillarlo y generarle mala reputación.  Propios del acoso verbal y social será la generación de motes o insultos, así como amenazar o amedrentar al acosado públicamente frente a otros niños.

El acoso homofóbico a niños o niñas homosexuales se considera también una forma de acoso escolar.

-Violencia física o sexual

Típicamente se produce cuando se llega a las manos o se ejecuta físicamente una agresión que podría tener carácter sexual en forma de abuso.

-Ciberacoso o ciberbullying

Cuando las amenazas o insultos se llevan a cabo a través de canales y chats, redes sociales o cualquier vía que haga uso de internet y los dispositivos hablaremos de ciberacoso.  Aunque no sea presencial, es importante saber que es un tipo de acoso tan grave o más que el otro.

Los padres debemos estar atentos a si nuestros hijos comienzan a perder cosas o si notamos que están perdiendo peso debido a que les están robando la comida o rompiendo su material escolar.  También debemos saber que el niño intentará ocultarlo y evitar el tema de conversación.

-Robar

Con frecuencia los niños afectados por el bullying son asimismo víctimas de robos por parte de sus acosadores.  Estos le robarán para mantenerlo atemorizado y como una manera de humillarlo más que por el interés material. Aún así, será común que les quiten la comida, el material escolar y el dinero, si lo llevan encima.  Los niños tratarán de ocultarlo a los padres por sentirse avergonzados o humillados.

Ante la sospecha de acoso escolar debemos denunciarlo al centro y exigir la comprobación, idealmente a través de algún test especializado en la detección del bullying, como BuddyTool.

 ¿Te ha gustado este artículo? Si es así, por favor, ayúdandos a compartir.

 

 

 

¿Reciben la información que merecen? Los consejos para profesores contra el acoso escolar son tan necesarios como esencial es su figura en la educación de nuestros hijos

Patricia Peyró @kontrolparental

Son muchos los actores que participan en el bullying: una película de terror que afecta a niños a partir de los ocho años y que no remite en magnitud hasta bien entrada la adolescencia tardía.  Entre ellos destacan los profesores.   ¿Por qué no denuncian?  ¿Es miedo a los padres, a los alumnos o a la propia dirección del centro?

El profesor juega un papel esencial en la detección y erradicación del acoso escolar.  Como padres, debemos impulsarles y ayudarles a hacer este trabajo.

A la hora de analizar los pormenores del bullying, tanto en su origen como en su mantenimiento, no podemos olvidar el papel que tienen los profesores:  si bien algunas veces desconocen la existencia del problema, otras se convierten en testigos directos y mudos del acoso escolar. Permitirlo, sin embargo, va en contra de sus intereses y de los de toda la clase al interferir en los procesos de aprendizaje.

Observar para identificar el bullying

Para detectarlo habrán de mantener una actitud de observación activa no sólo en el aula, sino en todo el conjunto de las instalaciones del colegio, desde el comedor hasta el gimnasio y el recreo, pasando por el autobús escolar.  Y buscar aliados ante la sospecha de cualquier tipo de acoso que puedan ratificar esas sospechas.

El docente hará bien en ayudarse de herramientas profesionales y de fácil aplicación, como el sociograma on-line BuddyTool, para detectar el acoso escolar a tiempo. A la venta en TEA EDICIONES, aquí.

Estos son los mejores y más básicos consejos para profesores contra el acoso escolar

Crea un entorno seguro, comenzando por transmitir seguridad a tus propios alumnos, que deben confiar en ti para contarte sus problemas.  Y hazte la siguiente pregunta:  Como profesor, ¿eres una figura de autoridad, de seguridad, o ambas cosas?  La respuesta ideal es ambas cosas, y podrás desarrollarlas con empatía.  Poniéndote en el lugar del niño serás más comprensivo, más justo a la hora de escucharlo, y dejarás de poner etiquetas que pueden hacerle daño.  Por su parte, tu alumno se “soltará” a hablar con más facilidad.

Crea normas claras y concisas para toda la clase.  Para conseguirlo, huye de lo implícito y de las “suposiciones”.  Una buena idea es crear un código de comportamiento con instrucciones concretas que se pueda consultar, que incluya una serie de prohibiciones acerca del hostigamiento.  Haciéndolo así no habrá lugar a confusión y las expectativas serán claras a la hora de recibir la reprobación del profesor o, llegado el caso, una sanción por parte de la directiva.

Practica el refuerzo positivo más que el castigo.  Está más que comprobado que es más efectivo premiar que castigar para obtener idéntico resultado.  ¿Por qué no aplicarlo también al aspecto más social del aula? Definidos los códigos de conducta permitidos, encárgate de premiar a las personas que los cumplen, destacando su buenhacer ante toda la clase.  Esto hará que los buenos comportamientos tengan mayor probabilidad de repetirse, y provocará un efecto de contagio entre alumnos.

Actúa inmediatamente cuando detectes un ápice de bullying o cuando se rompan las normas de convivencia establecidas.  Comienza recabando información de los alumnos presentes en el acoso, siempre por separado.  Hacerlo así te dará una información más objetiva y sincera por parte de las partes implicadas.  Intervén informando a los padres y a la dirección si se ha generado una situación de gravedad o con un alarmante potencial en relación al bullying.

Obtén más información sobre el tema en este Decálogo Antibullying para profesores aquí.

¿Te ha gustado este artículo?  Si es así, por favor, ayúdanos a compartir