Los ciberdelincuentes aprovechan los descuidos como cualquier ladrón

El robo de identidad es un delito informático en ocasiones difícil de descubrir y comprobar. ¡Cuidémonos de él en internet!

El robo de identidad en la red está a la orden del día a nivel mundial. Es por ello que las tiendas online, bancos, portales de venta y demás negocios on-line se gastan auténticas fortunas en mantenerse a salvo de hackers, virus y troyanos que hubiesen sido creados para saquear la identidad de los clientes del negocio.

Son muchos los casos de usurpación de identidad: personas o grupos organizados roban información de las tarjetas bancarias o datos personales como el pin de acceso para realizar compras y gastos en su nombre.,

La seguridad informática en el ordenador, Smartphone o Tablet que esté utilizando es importante para que no se puedan introducir estos hackers y roben los datos privados de una persona.

La seguridad informática en el ordenador, Smartphone o Tablet que esté utilizando es importante para que no se puedan introducir estos hackers y roben los datos privados de una persona.

Entre las tácticas más comunes de usurpación de identidad está la del “phising” o “pesca” de datos, que suele tener un modus operandi muy característico: recibes un correo de un banco en el que probablemente tengas cuenta, en el que se te inquiere que rellenes un formulario con tus datos, alegando diferentes motivos: tus datos no coinciden; han cambiado las cláusulas y necesitan confirmar tu nombre y datos privados; porque la tarjeta que tienes ya no existe y es para mandarte una nueva… Estos textos no proceden en realidad de tu banco y es fácil detectar el engaño: si te fijas en la dirección normalmente está oculta o no se corresponde con el dominio del banco.

Nos pueden estar espiando en el ordenador

En el phising bancario intentan conseguir datos reales a través de formularios muy completos, e incluso a veces pidiendo el código pin de la tarjeta. Hay que tener en cuenta que en internet siempre hay alguien pendiente del descuido.

En la actualidad los bancos previenen en sus comunicados de este tipo de fraudes, indicando que ellos, como ninguna entidad bancaria, pedirá jamás información relativa al pin personal. A pesar de estas precauciones, algunos sí caen en la trampa de dar los datos por ver el nombre de su banco en el correo (personas generalmente con poca experiencia o conocimiento y que sólo usan internet para tramitar un par de cosas).

Cómo prevenir el robo de identidad

No es necesario tener un master o titulación en informática y programación para mantener a salvo el ordenador. Basta con seguir unas precauciones mínimas que pasan por borrar los archivos temporales, y limpiar el pc de posibles troyanos o archivos maliciosos (malware) que se pudiesen haber adquirido junto con alguna descarga o navegando por alguna web. Esto se consigue con algunas acciones como:

-El uso de un buen antivirus siempre actualizado que pueda avisar de las páginas que contienen archivos perjudiciales para el ordenador.

-Limpiando la carpeta de descargas una vez que se han utilizado

-Vaciando la papelera

Descubre las formas más comunes de robo de identidad en este vídeo 

El niño acosador o bully podría ser cualquiera

El terror puede tener múltiples caras. ¿Cuál es la del niño acosador? ¿Podría ser la de nuestro propio hijo?

Por Patricia Peyró @kontrolparental

Con la llegada de las nuevas tecnologías se abre el campo de actuación de los acosadores, que aprovechan los recursos de internet para cebarse aún más con sus víctimas y conseguir en este caso el temido “efecto viral” que aparece en el ciberbullying, por el que se multiplica el alcance del fenómeno.

Como padres, todos nos preocupamos y cruzamos los dedos para que nuestro hijo no sea nunca pasto del maltrato o la burla. Pero, ¿qué pasa con los acosadores? ¿Dónde queda esa parte del bullying? ¿Qué sucedería si nuestro hijo no fuera maltrado, pero fuera el maltratador? ¿Existen algunos mecanismos de detección del niño “bully”?

Son dos los actores protagonistas de estos episodios de maltrato psicológico y físico que se producen entre los jóvenes de la misma edad: por un lado, el maltratado, y por otro, el maltratador, también conocido como acosador o “bully”.  El niño “bully” generalmente cuenta con un equipo de seguidores y secuaces, que serían “followers” en el caso de internet, que alimentan y perpetúan esta situación de maltrato a otro niño.

El acosador siempre va acompañado por sus secuaces que le secundan en sus maldades

Las terceras personas que toman parte en el acoso, bien sea mediante la participación directa o mediante la permisividad pasiva, serían, en nuestra analogía, los actores secundarios y la figuración dentro de esta película de terror.

Los niños maltratadores se oponen a las normas

Una de las características de los niños acosadores es su actitud de oposición y la falta de sometimiento a las normas sociales que van en contra de sus propios deseos. Los padres debemos encauzar su comportamiento para que no lo desvíen hacia el maltrato a otros niños y hacer un análisis consciente y responsable de las conducts de nuestros hijos.

CARACTERÍSTICAS DEL NIÑO BULLY

Aunque no existe un manual exacto, sí parecen existir algunos patrones que caracterizan al niño “bully”.  En casi todos los casos, más que características intrínsecas a su personalidad, hablaríamos de aspectos conductuales que serían, en todos los casos, susceptibles de un tratamiento de modificación de conducta con un psicólogo profesional.

Aspectos emocionales

– Escasa empatía o incapacidad para ponerse emocionalmente en el lugar del otro

– Baja autoestima

– Intento activo de llamar la atención

– Actitud a la defensiva y con agresividad

Aspectos comportamentales

– Falta de autocontrol que se manifiesta con accesos de ira

– Impulsividad por la que no se analizan las consecuencias de los actos

– Inabilidad para resolver adecuadamente los problemas

– Tiranía y tendencia al hedonismo que le lleva a hacer lo que le apetece cada momento

Aspectos físicos

-Es habitual que el maltratador sea un niño más grande, alto y fuerte que el maltratado, que tenderá a ser más débil físicamente.

Siempre generando el conflicto

Los niños bullys provocan el conflicto en su entorno, entre otras cosas porque no cuentan con herramientas para enfrentarse a los problemas. La agresividad es su fórmula de actuación más habitual.

Se debe actuar desde el entorno familiar

El niño bully tiene, como hemos visto, graves problemas de conducta que se traducen en una agresividad destructiva que puede llevar a la desgracia de otro menor.  Es por ello que el problema hay que tratar de identificarlo en casa a través de la observación del niño, sobre todo si nos avisan del colegio.  Simplemente prestándole una atención activa a través del diálogo y mostrándole afectividad en el entorno familiar conseguiremos auténticos milagros.  Por el contrario, serán contraproducentes los modelos parentelas agresivos basados en el castigo físico o en el maltrato psicológico.

 

 

troll imagen cp

El nuevo troll vive en internet y se alimenta de la discordia que siembra entre los demás

Por Patricia Peyró

Con el desarrollo de internet nacen nuevas figuras, algunas de nombres tan “fantásticos” como los “trolls”, los malvados y enormes seres inventados por el escritor británico J.R.R. Tolkien que sembraban el terror entre las criaturas de su hábitat y tienen su origen en la mitología nórdica. Pero, ¿quién es el nuevo troll?

Los trolls del siglo XXI no viven en bosques ni cavernas, sino en internet, y se alimentan de generar discordia entre los usuarios.  Comparten con el original algunas características como la maldad, ya que se dedican a polemizar y a generar desavenencias y mal ambiente entre los distintos foros y comunidades virtuales.

CÓMO IDENTIFICAR UN TROLL DE INTERNET

La detección de trolls en internet no es complicada si se conocen su “modus operandi” y su tipo de manifestaciones:

-Se mueven en foros, chats y comunidades como Twitter y Facebook

-Generan provocación y ofensa hacia los individuos de esa comunidad

-Buscan una respuesta emocional con mensajes polémicos y no constructivos

¿QUÉ PERSIGUE UN TROLL?

“Con toda seguridad persigue llamar esa atención que no consigue en la vida real y por ello busca fuentes en las que encontrar notoriedad, sin importarle el modo de conseguirlo”, explica Belén Panadero, psicóloga de orientación dinámica. Detrás de este comportamiento también existe un deseo manifiesto de herir a los demás. “El troll encuentra su poder haciendo daño al otro, lo que le produce una sensación de placer que nos hace pensar en personalidades psicopáticas que se manifiestan, en este caso, en un entorno social” “La falta de empatía es una de las características de este tipo de personas”

Los trolls provocan la ira en foros y chats

Su motivación intrínseca es hacer enfadar a los demás para así sentirse fuertes.

Conviene prevenir a los adolescentes de los trolls

Los trolls no dejan de ser un tipo de acosadores sobre los que hay que prevenir a los adolescentes, especialmente vulnerables al asedio por no tener aún la madurez suficiente para confrontar la agresividad de los mensajes

COMPORTAMIENTO TÍPICO

Como buen sociópata, sus valores son distintos a los de los demás, y por esta misma razón en ellos no aplican los condicionamientos sociales que los demás tenemos, como el respeto y las normas de convivencia. Ellos, en cambio, son inmunes a los discursos morales o a cualquier argumento o crítica lógica con la que se pretenda rebatir sus acciones.

CÓMO COMBATIRLOS

Partiendo de la base de que los trolls se alimentan del enojo y de la ira o desconcierto que producen, sólo hay dos posibles vías para terminar con ellos: la primera pasa por ignorar sus comentarios, y la segunda es todavía mejor solución: bloquearlos.

Los trolls se alimentan del enfado de los demás

No alimentar al trol es una de las principales consignas para hacerlo desaparecer: es decir, no hay que hacerle caso ni darle “cuartelillo”

El anonimato facilita la aparición de trolls

El troll se refugia en el anonimato de su teclado, desde el que ataca sin pudor

 

 

Los padres y educadores tenemos que ser muy conscientes de las peligrosas consecuencias del ciberbullying

Cuando el acoso entre iguales trasciende el “tú a tú” y se produce en el ámbito de internet o de las redes sociales, entonces se trata de un hostigamiento con nombre propio: ciberbullying o ciberacoso.

Por Patricia Peyró

El acoso entre entre iguales, o entre pares, como se conoce en psicología a los individuos de la misma edad y condición, ha existido siempre.  Casi todos hemos sido en algún momento víctimas de nuestros compañeros por haber llevado gafas, tener unos kilos de más o vestir diferente. Quizá incluso hayamos sido “acosadores” nosotros mismos, tomándola con alguien durante un tiempo, o simplemente siendo los testigos permisivos que ríen la broma cruel de otro compañero.

La expresión “los niños son muy crueles” nos da alguna explicación al fenómenolos niños tienen una manifiesta falta de madurez les impide empatizar lo suficiente con los demás, y por ello suelen aprovechar los “defectos” de sus compañeros, sean reales o imaginarios, para ridiculizarlos y así convertirse en protagonistas, o sentirse mejor y más fuertes a los ojos de los demás.

El ciberbullying es un acoso entre iguales

Los padres y educadores tenemos que ser muy conscientes de las peligrosas consecuencias del ciberbullying

QUÉ NO ES EL CIBERBULLING:

No llamamos ciberbullying a otras formas de acoso entre dos personas no iguales: por ejemplo entre quien se hace pasar por un adolescente para engañar a un niño o un joven con malas intenciones.   En el ciberbullying, la víctima y el ciberacosador se conocen personalmente, por lo menos al inicio de la “campaña de acoso”, puesto que en el desarrollo de esta modalidad, el “ciberacosador” puede terminar siendo varias personas.

CONSECUENCIAS DEVASTADORAS PARA EL MENOR

Las palabras que se dirigen con malas intenciones pueden hacer un enorme daño a los niños y adolescentes que todavía no tienen recursos para enfrentarlo por su falta de madurez, ni tampoco saben discriminar entre la gravedad de unas palabras que, inicialmente, pueden tratarse de una broma.

Por otro lado está el agravante de la difusión vírica:  Sólo hay que imaginar cómo esa broma cruel, ese montaje para ridiculizar, o esa fotografía sacada de contexto puede reproducirse sin límite y con una difusión inmediata entre un sinfín de receptores usuarios de whatsupp, chats, twitter, tuenti…

El ciberacoso puede hacer intolerable la vida del adolescente

Las palabras hacen daño: el ciberbullying mata y es un delito que también el que conociéndolo, lo oculta.

Muchos niños y jóvenes que ahora son adultos consiguieron sobrevivir del acoso tradicional, pero no lo hubieran hecho hoy en día con el alcance masivo que puede alcanzar gracias a las nuevas tecnologías y a internet. Recordemos los casos de adolescentes acosados en internet por sus propios compañeros, como la tristemente famosa Amanda Todd, empujados al suicido por ser incapaces de superarlo.

El ciberacosador puede ser cualquiera, hasta el alumno más ejemplar, pues se ampara en el anonimato

Los ciberacosadores no dan tregua ni siquiera en las vacaciones escolares, pues el niño de hoy está permanentemente conectado: por eso la prevención es tan importante.

LA PREVENCIÓN ES RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES Y EDUCADORES

El papel de los padres para prevenirlo es fundamental, ejerciendo una tutela responsable sobre cómo utilizan sus hijos las nuevas tecnologías. También es vital el papel de los docentes y educadores, pues es precisamente a partir del ámbito escolar donde se señalan las víctimas y se inician las campañas, debiendo el profesorado detectar la aparición de estas conductas e informar sobre las graves consecuencias de este acoso a los padres.

 

 

Las redes sociales entrañan algunas amenazas

A pesar de que cada vez existe una mayor concienciación de los peligros potenciales de internet, toda precaución ha de ser poca para alertar a los jóvenes de los posibles engaños a los que pueden verse sometidos si no se toman las debidas precauciones.

Por Patricia Peyró

Aunque Facebook puede ser una herramienta muy buena para mantenerse en contacto con amigos y familiares, algunos padres no se dan cuenta de que es también una fuente de información poco controlada que deja el niño sobre sí mismo en lo relativo a datos personales, actividad habitual e imágenes personales.  La falta de percepción del peligro potencial se agrava si los propios padres no usan Facebook.

AMENAZAS EN LOS PERFILES ABIERTOS:

-Una vez más tenemos presentes los asuntos inapropiados a los que podría acceder el niño si tiene entre sus contactos a adultos  que puedan exponer comentarios o fotos de contenido inadecuado para su edad: de carácter sexual, agresivo, racista…

-No olvidemos que el negocio de Facebook no está en los usuarios, sino en la publicidad de sus anunciantes.  Es por ello que Facebook hace constantes sugerencias del tipo “también te puede gustar”, “dale a like si…”  Para esos ganchos el niño se verá desprovisto de criterio y madurez, pudiendo de nuevo acceder a temáticas inoportunas para su edad.

-Otro de los principales peligros es el propiamente social, en el sentido de que alguien podría intentar contactar con el menor con el fin de acceder a información personal o incluso hacerse pasar por quien no es con el objetivo de engañarlo de alguna manera.

-Facebook es muy amigo de hacer uso de la geolocalización del usuario, por lo que, con el simple gesto de subir una foto, el niño podría estar indicando dónde se encuentra en tiempo real, dando pistas a los posibles “depredadores”

 

¿Quién sabe lo que estarán mirando aquí?

Cuidado! Los niños pueden “aprovechar” para ver cosas que o deben en internet sin la supervisión adulta

PRECAUCIONES DE LOS PADRES:

-Los niños menores de 13 años no deberían tener ningún perfil en las redes sociales.

-El perfil social de los niños o adolescentes debe estar protegido en la configuración de privacidad; esto es, cerrado a extraños, de forma que sólo los amigos ya confirmados puedan acceder a la información que el menor.

-Han de existir unas normas consensuadas entre el adulto y el menor sobre el uso apropiado, y en niños y púberes los padres deben tener la contraseña en todos los casos.

-Los padres deben tener un acceso directo y habitual a la cuenta que maneja el niño para ejercer un control parental responsable.

Es bueno negociar y poner normas de uso de internet

A nadie nos gusta regañar a nuestros hijos, pero es responsabilidad de los padres el poner límites, también en el uso de internet

Facebook puede jugar una mala pasada a los menores de edad

Veamos en este vídeo cómo los adolescentes son especialmente susceptibles ya que, entre ellos mismos, pueden “obrar” tramas muy perjudiciales y peligrosas para la autoestima del menor. PINCHAR IMAGEN PARA VER VÍDEO.

(Fotos y vídeo fuente Internet: tecnologiayfamili,  respuestario, serdigital, pequejuegos)

 

Control parental niña ordenador GuiaInfantilcom

 

Por Patricia Peyró

Internet se ha convertido en una herramienta cotidiana y de uso habitual en adultos, jóvenes y niños.   Estos pequeños “ciudadanos digitales” necesitan la guía de un adulto para manejarse en  la era de las nuevas tecnologías,  dentro de una red repleta de recursos pero también de amenazas para el menor.

Una de las maravillas de internet es la disposición de información que proporciona: un acceso global, rápido y referenciado por “tags” de cualquier temática. Además de los contenidos propiamente dichos,  aporta todos los recursos que facilitan una comunicación fluida, resultando un instrumento muy útil para la socialización.

 

Control parental niño aislado

Además de que puede producirles un aislamiento social, es esencial limitar el tiempo de acceso a internet, especialmente si no sabemos lo que está haciendo nuestro hijo:  ¿y si tenemos un joven “hacker” en casa sin siquiera saberlo?

Son varios, los focos de atención que deben mostrar los padres en su labor de control parental,  y todo ello con objetivo básico de PREVENCIÓN y de LIMITACIÓN del uso, siempre de acuerdo a la edad de cada niño, y dentro de la actitud habitual de poner límites como parte de su educación.   Veamos cuáles son:

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