Las tags indican claramente quién es quién

El etiquetado señala a la persona

Las redes sociales nos permiten poner etiquetas o señalar a personas dentro de una determinada fotografía. Hacerlo correctamente es importante para no generar problemas a terceros e incluso para no resultar intrusivo, intimidatorio, o simplemente inoportuno.

Con la aparición de las redes sociales hace apenas diez años surgió también una nueva forma de comunicación y de interacción interpersonal. A medida que ha ido creciendo este fenómeno social se ha hecho necesaria la aparición de normas de conducta y de comunicación también en el entorno de internet.

Las tags indican claramente quién es quién

Con el etiquetado se vincula la fotografía con la persona. En Facebook se hace través de un rectángulo que sirve de señal para indicar quién es la persona y dónde está, puesto que en una misma foto puede haber varias etiquetas.

En general la idea pretende tener ser una forma gráfica a “poner el estado” de una persona, generalmente envuelta en un contexto muy específico, como puede ser el de asistir a una fiesta con más amigos.

CONSECUENCIAS DEL ETIQUETADO:

-Cuando a uno le etiquetan, todos sus amigos o seguidores de la red social que tengan autorización para ver las fotografías personales, serán avisados de que ha sido etiquetado en una foto, y automáticamente podrán visionarla.

-Uno puede estar etiquetado y expuesto públicamente sin saberlo hasta el momento en que se conecte a las redes sociales.

-Un gran problema del etiquetado es la falta de control de la propia imagen, de la que puede disponer otra persona sin autorización, y que puede además suscitar comentarios sin que siquiera lo sepamos

Enseguida te ve todo el mundo

Una vez te han etiquetado, todos los contactos autorizados podrán verte incluso antes que tú mismo.

Los adolescentes no son del todo conscientes de las implicaciones que puede traer el etiquetado, por lo que conviene explicárles cómo, incluso sin quererelo, pueden hacer daño a la otra persona descubriendo imágenes tomadas en un contexto diferente, o en las que se muestra una actitud o físico que el interesado jamás querría mostrar a los demás.  En esta línea son muy típicas las fotos tomadas “de borrachera” y que son publicadas después, provocando la vergüenza de la persona etiquetada.

ETIQUETADO, CIBERBULLYING Y SEXTING:

Algunos jóvenes utilizan un etiquetado agresivo como forma de acoso a otros compañeros de su misma edad, mostrando así en algunas ocasiones envidia o cobardía, pero en otras también surgen amenazas implícitas y puede cultivarse un ambiente social que invite al acoso masivo a un determinado niño, generándose los casos de “ciberbullying”, que pueden terminar en suicicio.  Cuando el etiquetado se vincula a la práctica sexual pueden producirse asimismo fenómenos de Sexting y transmisión de fotografías de contenido erótico entre adolescentes.

Algunas fotos resultan comprometidas

Es fundamental configurar las redes sociales para no permitir el etiquetado si uno no desea prodigarse on-line sin consentimiento, si se quiere preservar la intimidad en todo momento o, simplemente, si no se desea correr el riesgo de que alguien muestre una imagen comprometida de uno mismo.