Existen diversos tipos de acoso escolar en función del modo en que se ejerza la violencia

Patricia Peyró @kontrolparental

Su factor común es la intimidación del niño pero el acoso escolar tiene múltiples caras y formas de manifestarse.  La más habitual y conocida es la del acoso escolar y presencial, seguida por el ciberacoso.  Uno y otro se ejecutan de distintas maneras y con distintas formas de violencia tanto en frecuencia como en intensidad. Conocer los tipos de acoso escolar nos ayudará a detectarlo y a evitar su propagación o nuevos casos.

Aunque la ley del menor prohíbe el bullying y el ciberbullying y aquellos que incurran en él, lo secunden o no hagan nada para impedirlo podrían ser juzgados por lo penal, todavía existe un cierto vacío legal sobre lo que es el acoso escolar en el sentido de ser considerado delito.

¿Qué es y qué no es acoso?

Dado que el tema de los matices es muy subjetivo, se entiende que lo mejor sería que una ley recogiera exactamente aquellos parámetros en los que se estableciera, por ejemplo, el límite entre la broma y el acoso escolar.  Sin embargo, no es tan sencillo.

La aproximación legal al tema del acoso escolar no está recogida como tal en el código penal, si bien la forma en que podría penalizarse sería incurriendo en una o varias de las conductas establecidas como típicas dentro de un comportamiento de hostigamiento o acoso escolar, también en su modalidad digital a través del ciberacoso.

Conocer las diferentes caras y tipos de acoso escolar ayudarán a identificarlo y erradicarlo.

Son las diferentes conductas las que definen el acoso

Ante un caso de acoso, la ley se fijará, pues, en las formas de manifestación de éste y en los distintos tipos de acoso escolar posibles.  El bullying, en este sentido, podrá expresarse a través de uno o varios de los siguientes comportamientos por parte de los acosadores o niños bully.

-Acoso verbal y social

Este se manifiesta a través de los ataques verbales a la víctima y de la difusión de injurias y rumores en el círculo social del niño para humillarlo y generarle mala reputación.  Propios del acoso verbal y social será la generación de motes o insultos, así como amenazar o amedrentar al acosado públicamente frente a otros niños.

El acoso homofóbico a niños o niñas homosexuales se considera también una forma de acoso escolar.

-Violencia física o sexual

Típicamente se produce cuando se llega a las manos o se ejecuta físicamente una agresión que podría tener carácter sexual en forma de abuso.

-Ciberacoso o ciberbullying

Cuando las amenazas o insultos se llevan a cabo a través de canales y chats, redes sociales o cualquier vía que haga uso de internet y los dispositivos hablaremos de ciberacoso.  Aunque no sea presencial, es importante saber que es un tipo de acoso tan grave o más que el otro.

Los padres debemos estar atentos a si nuestros hijos comienzan a perder cosas o si notamos que están perdiendo peso debido a que les están robando la comida o rompiendo su material escolar.  También debemos saber que el niño intentará ocultarlo y evitar el tema de conversación.

-Robar

Con frecuencia los niños afectados por el bullying son asimismo víctimas de robos por parte de sus acosadores.  Estos le robarán para mantenerlo atemorizado y como una manera de humillarlo más que por el interés material. Aún así, será común que les quiten la comida, el material escolar y el dinero, si lo llevan encima.  Los niños tratarán de ocultarlo a los padres por sentirse avergonzados o humillados.

Ante la sospecha de acoso escolar debemos denunciarlo al centro y exigir la comprobación, idealmente a través de algún test especializado en la detección del bullying, como BuddyTool.

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¿Reciben la información que merecen? Los consejos para profesores contra el acoso escolar son tan necesarios como esencial es su figura en la educación de nuestros hijos

Patricia Peyró @kontrolparental

Son muchos los actores que participan en el bullying: una película de terror que afecta a niños a partir de los ocho años y que no remite en magnitud hasta bien entrada la adolescencia tardía.  Entre ellos destacan los profesores.   ¿Por qué no denuncian?  ¿Es miedo a los padres, a los alumnos o a la propia dirección del centro?

El profesor juega un papel esencial en la detección y erradicación del acoso escolar.  Como padres, debemos impulsarles y ayudarles a hacer este trabajo.

A la hora de analizar los pormenores del bullying, tanto en su origen como en su mantenimiento, no podemos olvidar el papel que tienen los profesores:  si bien algunas veces desconocen la existencia del problema, otras se convierten en testigos directos y mudos del acoso escolar. Permitirlo, sin embargo, va en contra de sus intereses y de los de toda la clase al interferir en los procesos de aprendizaje.

Observar para identificar el bullying

Para detectarlo habrán de mantener una actitud de observación activa no sólo en el aula, sino en todo el conjunto de las instalaciones del colegio, desde el comedor hasta el gimnasio y el recreo, pasando por el autobús escolar.  Y buscar aliados ante la sospecha de cualquier tipo de acoso que puedan ratificar esas sospechas.

El docente hará bien en ayudarse de herramientas profesionales y de fácil aplicación, como el sociograma on-line BuddyTool, para detectar el acoso escolar a tiempo. A la venta en TEA EDICIONES, aquí.

Estos son los mejores y más básicos consejos para profesores contra el acoso escolar

Crea un entorno seguro, comenzando por transmitir seguridad a tus propios alumnos, que deben confiar en ti para contarte sus problemas.  Y hazte la siguiente pregunta:  Como profesor, ¿eres una figura de autoridad, de seguridad, o ambas cosas?  La respuesta ideal es ambas cosas, y podrás desarrollarlas con empatía.  Poniéndote en el lugar del niño serás más comprensivo, más justo a la hora de escucharlo, y dejarás de poner etiquetas que pueden hacerle daño.  Por su parte, tu alumno se “soltará” a hablar con más facilidad.

Crea normas claras y concisas para toda la clase.  Para conseguirlo, huye de lo implícito y de las “suposiciones”.  Una buena idea es crear un código de comportamiento con instrucciones concretas que se pueda consultar, que incluya una serie de prohibiciones acerca del hostigamiento.  Haciéndolo así no habrá lugar a confusión y las expectativas serán claras a la hora de recibir la reprobación del profesor o, llegado el caso, una sanción por parte de la directiva.

Practica el refuerzo positivo más que el castigo.  Está más que comprobado que es más efectivo premiar que castigar para obtener idéntico resultado.  ¿Por qué no aplicarlo también al aspecto más social del aula? Definidos los códigos de conducta permitidos, encárgate de premiar a las personas que los cumplen, destacando su buenhacer ante toda la clase.  Esto hará que los buenos comportamientos tengan mayor probabilidad de repetirse, y provocará un efecto de contagio entre alumnos.

Actúa inmediatamente cuando detectes un ápice de bullying o cuando se rompan las normas de convivencia establecidas.  Comienza recabando información de los alumnos presentes en el acoso, siempre por separado.  Hacerlo así te dará una información más objetiva y sincera por parte de las partes implicadas.  Intervén informando a los padres y a la dirección si se ha generado una situación de gravedad o con un alarmante potencial en relación al bullying.

Obtén más información sobre el tema en este Decálogo Antibullying para profesores aquí.

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Hacer el sociograma de la clase para evitar el bullying servirá tanto para identificar a las víctimas como para prevenir nuevos casos de acoso escolar.

Patricia Peyró @kontrolparental

Hace tiempo que se sabe que la clave para vencer el acoso escolar está en los testigos.  Esto es así porque constituyen esa mayoría silenciosa que calla pero conoce el problema.  Sin embargo, desde la pasividad, y con su silencio, contribuyen a perpetuar el acoso escolar o bullying:  uno de los grandes males de las aulas, y que cada año se cobra vidas a través del suicidio juvenil.  Para destapar la figura tanto de los maltratadores como de los niños acosados, pues, hará falta conseguir que los niños hablen partiendo de la información más fiable, que será la proporcionada por ellos mismos.  Aunque hablar no significa necesariamente hacerlo con palabras.  Mejor si lo hacen a través de un juego que les guste a ellos y con el que no se sientan evaluados.

¿Cómo hacer hablar a los niños?

Hacer el sociograma de la clase para evitar el bullying ha demostrado ser una de las fórmulas más exitosas para destapar los casos de acoso escolar, así como para descubrir a aquellos niños que están en riesgo de exclusión social por parte de sus compañeros.  Pero, ¿qué es un sociograma y cómo aplicarlo?  También conocido como sociométrico, el sociograma es una prueba de medida en la que se dibujan y definen claramente los lazos sociales establecidos, en este caso, en el contexto escolar y concretamente entre los compañeros de clase.  Servirá pues, para responder de forma gráfica y objetiva a todos los interrogantes que necesitaremos contestar para destapar los casos de acoso escolar.

El sociograma de la clase para evitar el bullying puede aplicarse a toda la clase con la herramienta informática BuddyTool 

Entre otras cosas, por ejemplo, con un sociograma escolar destaparemos las siguientes cuestiones:

-¿Quién se lleva bien con quién?  O por el contrario, ¿quién se lleva mal con quién?

-¿Existe algún niño al que sistemáticamente se le agrede o rechaza socialmente?

-¿Quiénes son los líderes de la clase que podrían ayudarnos a revertir una posible situación de acoso escolar, generando una contracorriente positiva y manifestándose en contra de este bullying manifiesto?

El sociograma de la clase sirve para identificar los grupos de amistades y de rechazos establecidos entre los niños, descubriéndose así los casos de bullying

Una medida sociométrica y objetiva

Aunque ciertamente los profesores tienden a tener su propio sociograma creado “a nivel mental”;  esto es, una idea bastante aproximada de lo que se cuece en el aula, un sociométrico correctamente aplicado evitará los posibles sesgos humanos y subjetivos del propio profesor, arrojando unos resultados exactos.  Esto será especialmente evidente cuando el sociograma se haga online y a través de un software de soporte automatizado. Con esta fórmla de aplicación se ahorrará, además, tiempo y errores tanto en su interpretación como en su aplicación.

Un buen ejemplo de sociograma online es BuddyTool:  diseñado en forma de videojuego y con la participación de un equipo de psicólogos, se aplica a todos los niños a la vez y se corrige automáticamente, ofreciendo la radiografía social de la clase

 

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La encuesta Ipsos sobre el ciberbullying analiza el fenómeno del en un total de 28 países.

Patricia Peyró @kontrolparental

Aunque existe una sensibilización cada vez mayor sobre el asunto del ciberbullying, el 25 por ciento de los encuestados por Ipsos Globar Advisor dentro de su campaña Game Changers ni siquiera sabe lo que es.  Este hecho se desprende de los resultados de la última encuesta realizada a nivel global en 28 países del mundo.  El informe revela también que, concretamente en España, más de la mitad de los casos el ciberacoso es perpetrado por un compañero de clase de la víctima.

La encuesta Ipsos sobre el ciberbullying 2018 se ha llevado a cabo entrevistando telemáticamente a 20.793 personas de 28 países, entre el 23 de marzo y el 6 de abril del 2018

Hacen falta mayores controles y medidas

La mayoría de los países están de acuerdo en la necesidad de incrementar los controles con mediciones específicas anticiberacoso.  En este sentido, otorgan al ciberbullying la suficiente importancia como para ser tratado de acuerdo a las necesidades especiales derivadas de sus especificidades respecto al acoso escolar cara a cara.  En el caso de España, de los encuestados, hasta el 86 por ciento demanda medidas específicas, liderando el ranking mundial junto a Japón y Serbia, y siendo el país europeo más demandante.

Arabia Saudí es el país menos concienciado por la existencia del ciberacoso, mientras que Italia es el que más está despertando a esta realidad en los últimos años, actualmente empatando con Suecia.

Estos son algunos resultados de la encuesta Ipsos sobre el ciberbullying a nivel global:

-Casi 1 de cada 5 padres en todo el mundo dicen que su hijo ha experimentado el ciberacoso

-A nivel mundial, 1 de cada 3 padres informa que un niño en su comunidad ha experimentado el ciberacoso

-Las redes sociales son la plataforma más común para el ciberacoso en todo el mundo

En la región de Asia y el Pacífico, el ciberacoso en las redes sociales es menos frecuente que en otras partes del mundo.

-En lo que respecta a Latinoamérica, Perú, Argentina y México padecen los niveles más altos de ciberbullying en redes sociales

-El acoso cibernético realizado por los compañeros de clase es el más frecuente en Gran Bretaña, seguido de Canadá y Sudáfrica

La mayoría del ciberacoso es realizada por un compañero de clase del niño acosado

Los datos en España

 -Sólo en el 18 por ciento de los casos el ciberbullying es cometido por un niño desconocido, frente al 56 por ciento llevado a cabo por un compañero de clase.

-Los adultos ciberacosadores también figuran en algunas ocasiones.  En este caso, el 24 por ciento será cometido por un extraño, y sólo el 7 por ciento por algún conocido de la víctima.

Sólo el 9% de los padres españoles cree que su hijo ha sufrido cyberbullying

-El Smartphone es el dispositivo favorito para el ciberacoso: Prácticamente la mitad de los casos de ciberacoso que se producen en nuestro país es a través del móvil.

La encuesta Ipsos sobre el ciberbullying en España refleja una gran sensibilización y conciencia sobre el tema por parte de los padres.  Esto favorece la comunicación fluida para detectarlo a tiempo.

Puedes acceder a la encuesta Ipsos sobre el ciberbullying y a su informe completo aquí.

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Monstruos sólo en los cuentos campaña contra el acoso escolar de la editorial Loqueleo

Patricia Peyró @kontrolparental

Con motivo del Día Internacional de la No Violencia, el día 2 de octubre, la editorial especializada en género infantil y juvenil Loqueleo ha lanzado “¿Monstruos? Sólo en los cuentos”, campaña destinada a combatir, desde la literatura, contra el terror del acoso escolar, una de las principales pesadillas de los niños de hoy.

Con este propósito ha recopilado una selección de libros con cuentos e historias para niños de diferentes edades. En ellos refleja, de uno u otro modo, diferentes situaciones de acoso escolar o bullying con los que los niños podrían sentirse identificados.

Loqueleo recopila los mejores cuentos sobre bullying en ¿Monstruos? Sólo en los cuentos, campaña de la editorial para sensibilizar y ayudar a los niños sobre la terrorífica realidad del acoso escolar.

Para combatirlo, es fundamental identificar el bullying cuanto antes Los libros de Loqueleo fomentan en el niño la sensibilidad y la tolerancia con temas relacionados con el acoso escolar, como son la convivencia, la educación no sexista y la igualdad

Fomento de la empatía y la compasión
Con la lectura de cuentos infantiles, los niños son capaces de captar similitudes entre la ficción de esas historias y lo que ellos mismos viven o presencian en el día a día de su vida real. ¿Cómo les ayuda? A través de la fantasía del cuento, los padres estaremos trabajando con ellos sin que se den cuenta. Y lo haremos así:

-Sacando temas de forma indirecta, de modo que le invitaremos a hablar sobre ello al estar el niño en un entorno seguro en el que no se siente presionado.

-Fomentando la identificación de lo que sucede en el libro con situaciones propias

-Alimentando el desarrollo de su empatía y la compasión para ayudar a otros niños con dificultades

Estas son algunas de las propuestas de lectura de Loqueleo para las distintas edades:

+ 4 años
“El secreto de Óscar” (Ricardo Alcántara)

+6 años
“El pícaro Nasrudin”

+ 8 años
“Billy y el vestido rosa” (Anne Fine)

+10 años
“El día en que Edu se convirtió en una cucaracha” (Jordi Sierra i Fabra)

+12 años
“Sin miedo” (Manuel L. Alonso)

+14 años
“Paloma” (Jaime Homar)

Si te interesan los libros sobre bullying puedes acceder a distintos trabajos con una nuestra selección de libros sobre acoso escolar tanto para niños aquí
como para adultos aquí

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Los docentes son los eternos olvidados del acoso escolar, por eso se ha creado un decálogo antibullying para profesores

Patricia Peyró @kontrolparental

Entre esta semana y la que viene arranca la “vuelta al cole”.  Ansiada por unos pocos y temida o rechazada por otros tantos, no resulta indiferente para ningún niño, al despertar las incertidumbres sobre lo desconocido y la repercusión que tendrán las novedades que acompañarán al nuevo curso escolar.  Con la vuelta al cole vuelve también la ansiedad de los docentes por estas mismas razones.  Es algo de lo que raramente se habla, pero los profesores tampoco saben muy bien a qué se van a enfrentar, y cruzan los dedos para que no se produzcan casos de bullying.

Cuando se habla de acoso escolar también en su versión de ciberacoso, los profesores parecen ser los eternos olvidados en el asunto.  Y, cuando se les menciona, muchas veces es para acusarlos de su pasividad o permisividad en los episodios de acoso que tienen lugar dentro de sus aulas.   ¿Cómo han de confrontar el acoso escolar los protagonistas de la enseñanza?

Con la vuelta al cole aparece también ansiedad en los docentes, preocupados por lo desconocido del nuevo curso escolar

La figura del profesor es fundamental para ofrecer protección a los niños más débiles y vulnerables

10 consejos anti acoso escolar para profesores

Para aclarar cuál es el papel del maestro en materia de bullying, las expertas Elizabeth Englader y Kristin Schank, del Centro de Reducción de la Agresión de Massachussets,  han elaborado estos consejos en forma de decálogo.

  1. Siempre responder con un “no” al acoso

Incluso cuando parezca una broma.  Si se percibe como inapropiado o toma algún cariz ofensivo, el profesor debe responder mostrando un abierto desacuerdo, incluso cuando no parezca tener la suficiente gravedad como para reportarse.

  1. Centrarse en los pequeños detalles

Del mismo modo que “un grano no hace granero, pero ayuda al compañero”, los pequeños comportamientos ofensivos son sumatorios y pueden derivar en ofensas y perjuicios graves en algún niño de la clase. Por ello las expertas aconsejan a los profesores explicar que incluso sus pequeños comportamientos tienen un efecto en los demás.

  1. Preocuparse por la “ciber-realidad” de los alumnos

La tecnología ha llegado a los hogares y también a las aulas.  Así, un buen profesor debería interesarse y preguntar a los alumnos “cómo les va on-line”, y en caso de sospechas concretas, formular preguntas concretas.

El docente, como adulto, debe explicar el modo en que afectan hechos como la difusión de rumores, y atender a ellos para detectar casos de acoso escolar

  1. Atender a los rumores

No para fomentarlos, sino para saber qué se cuece y dónde.  Los rumores siguen siendo una de las armas favoritas de los niños bully o acosadores para difamar a sus víctimas y hacer aliados.

  1. Enseñar a gestionar los enfados.

Todos los buenos amigos pueden llegar a tener algún desencuentro y, en el caso de los jóvenes, es importante enseñarles a confrontar los problemas y resolverlos “cara a cara”. De este modo evitaremos la tendencia a mudar el asunto al terreno digital y electrónico, donde, lejos de resolverse, puede ir a más.

  1. No olvidar a los más pequeños.

Es verdad que el bullying y el ciberbullying se dan más en la adolescencia, pero también se observan cada vez más casos tempranos en niños más pequeños.

  1. Conectar emocionalmente con el niño.

Pedir a los niños que denuncien es fácil, pero si se desea realmente que lo hagan, el profesor debe crear un clima de confianza con ellos para convertirse en el primer eslabón de la denuncia.  De los estudios se extrae que los niños no denuncian porque no ven resultados o consecuencias: hasta el 80% opina que reportar su caso no ha servido de nada.

El bullying se produce en edades cada vez más tempranas,  observándose incluso desde los cuatro años. Educadores y padres deben estar atentos y ofrecer apoyo a los más pequeños

  1. Tener particular atención a las niñas

El patrón de las niñas acosadoras es distinto al de los niños.  Si bien los chicos tienden a acosar a extraños o gente lejana, las niñas atacan fundamentalmente en su entorno social más inmediato y a sus propias amigas.

  1. Recompensar los aspectos positivos del comportamiento

No sólo reprobar o reportar lo malo, sino reconocer y agradecer los comportamientos positivos y en especial cuando sean “anti-bullying”.

  1. Dejar que los niños participen en el problema y en la solución.

Nadie mejor que ellos para formular el problema tal y como se da en realidad.  Si existen casos de intimidación y bullying, ellos lo saben.  Pero, además de preguntarles si existe,  es muy positivo dejar que participen también en el proceso de solución.  A veces con una pregunta tan sencilla como:  “¿Qué podemos hacer para resolverlo?”

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