¿Cómo dar cariño manteniendo el distanciamiento social y evitando el contacto físico?

 

Parece mentira que, en apenas unos meses, hayamos tenido que cambiar todos nuestros hábitos sociales y afectivos por culpa del coronavirus. La crisis del Covid-19 ha impuesto toda una serie de cambios que comienzan por el modo en que nos relacionamos con nuestros amigos y seres queridos. Como adultos, nos costará más o menos hacernos al cómico choque de codos sustituyendo a los besos al saludar. Lo aceptaremos al racionalizarlo como necesario. Pero, ¿qué sucede con los niños? Tan acostumbrados a besar y abrazar a sus padres, abuelos, además de a sus amiguitos, los más pequeños también tienen que aprender a dosificar su contacto físico con nuestra ayuda.

 

En la nueva normalidad, debemos reeducar a los niños a expresar su afectividad controlando el contacto físico  

¿Es posible seguir demostrando cariño a los nuestros sin que haya un abrazo, una caricia, o un gesto que implique necesariamente el tocarse?

 

La respuesta es sí. Existen otras alternativas para seguir recargando nuestras “baterías” emocionales, y que no implican apenas contacto físico. Será nuestra responsabilidad como padres el inculcar estas nuevas costumbres en los niños. Así lo expresa Ximena Duque Valencia, entrenadora de desarrollo personal y espiritual, quien nos invita a sustituir los abrazos y los besos por otros gestos y miradas, igualmente eficaces para expresar el amor.

 

“El roce hace el cariño”, es verdad, pero existen otras maneras de demostrarlo
¿Por qué necesitamos tocarnos?

El contacto físico es algo fundamental para los seres humanos y está demostrado que su ausencia debilita nuestras relaciones más cercanas y nuestra salud. De hecho, el antropólogo Paul Byers defiende la existencia de un fenómeno denominado “hambre de piel”, el cual explica, por ejemplo, cómo la falta de contacto físico durante la pandemia pudo (y aún puede) dañar nuestra salud. Y lo hace ya que la carencia de contacto debilita el sistema inmune, además de influir en el ritmo del corazón, la presión sanguínea, los niveles de las hormonas del estrés como el cortisol.  Sin embargo, existen otras fórmulas para expresar cariño y afectividad.

 

El cariño también puede ser expresado a través de acciones realizadas teniendo en mente a la otra persona ya que, cada uno de nosotros, respondemos de forma distinta ante un gesto de cariño o amor  

Los niños, al igual que los adultos, tienen  la capacidad de manifestar el amor de distintas maneras.  Pero también el desafecto y la enamistad.  Prueba de ello son los problemas infantiles derivados del confinamiento, como el ciberacoso.
La experta nos invita a practicar las siguientes fórmulas para demostrar el afecto sin recurrir al habitual contacto físico tan instaurado en nuestra cultura social.

 

  1. Recurrir a las palabra.

Las palabras, ya sean de agradecimiento, reconocimiento o afirmación, son excelentes vehículos para demostrar nuestro cariño. Podemos utilizarlas para elogiar, demostrar empatía y bromear.  En definitiva, para sacar una gran sonrisa a quien tengamos cerca en cada momento.

 

  1. Expresar con el poder de la mirada.

La mirada también resulta esencial a la hora de expresarle tu cariño a una persona.  Mantener el contacto visual es imprescindible para descubrir esos pequeños gestos que nos permitirán saber lo que en ese momento está sintiendo nuestro familiar, amigo o pareja. Ya sea de manera automática o irracional, está claro que una situación de interacción entre dos personas se vuelve mucho más torpe si ambas no se están mirando a los ojos.

 

 

  1. Acompañar regalando tiempo y no cosas tangibles.

El cariño no es algo que deba ser demostrado simplemente a través de acciones puntuales, ya que corremos el riesgo de que esto sea visto como algo superfluo o interesado. «Una muestra de cariño es siempre bien recibida pero no es suficiente para que surta el efecto deseado y tenga un significado verdadero para la persona que lo recibe. Para ello es necesario compartir muchos momentos con esa persona, hacer que pasar tiempo juntos no sea una excepción» afirma Ximena Duque Valencia.

 

  1. Ayudar y hacer favores a los demás.

Seguro que durante la etapa de confinamiento hiciste algún favor a alguien, ya fuese a aquella pareja de vecinos mayores a la que les comprabas el pan diariamente, o dando clases express de informática a un tío o abuelo que no sabía cómo unirse a las videoconferencias familiares. Los actos de servicio o favores son otra gran muestra de cariño que podemos seguir regalando a nuestros seres queridos y que, además, nos reportarán grandes dosis de satisfacción personal.

 

  1. Escuchar más que hablar

Muchas veces, y de manera inconsciente, nos dejamos llevar por nuestros sentimientos de felicidad y alegría al reencontrarnos con amigos y familiares. Esto provoca que nos centremos en nosotros mismos sin darnos cuenta que la persona que tenemos enfrente puede necesitar que la escuchemos o la preguntemos cómo va todo.  Saber escuchar, preguntar o compartir los momentos más difíciles es otra gran muestra de cariño.

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