TEXTO FOTO La prevención de conductas de acoso empleando las nuevas tecnologías pasa por tener uno mismo una actitud responsable en la que la protección de datos personales y el cuidado de su reputación “on-line” sean temas prioritarios

La prevención de conductas de acoso empleando las nuevas tecnologías pasa por tener uno mismo una actitud responsable en la que la protección de datos personales y el cuidado de su reputación “on-line” sean temas prioritarios

Por Patricia Peyró @kontrolparental

El fenómeno del espionaje obsesivo hacia otra persona no tiene nada de nuevo, pero sí lo tienen las nuevas vías de acceso a la información proporcionadas por internet y las redes sociales.

¿Cómo se comporta un stalker?

El que una persona te siga en todas tus redes sociales e ‘intervenga’ frecuentemente en tu vida virtual no lo convierte en un stalker: como es lógico, todos tenemos amigos o conocidos que entran en ese perfil.

La línea que separa al acosador del amigo generalmente tiene dos componentes fundamentales que tienen un carácter subjetivo: la del propio stalker, que conoce su obsesión y el tiempo y energías que destina a espiar a la otra persona, y la de la persona acechada, que percibe anomalía en este comportamiento y se siente incómoda, en un primer estadío, pudiendo evolucionar hasta la sensación de miedo.

Objetivamente, los signos del stalker pasan por el monitoreo constante del perfil social de la persona en la red, además del intento repetido y no correspondido de interactuar con esa persona como si mantuvieran una relación real, mediante el envío de mensajes empleando todos los medios posibles (Facebook, Twitter, mails, e incluso WhatsApp).

¿Quién es el prototipo de stalker y por qué es peligroso?
Existen fundamentalmente dos perfiles psicológicos que engloban a todos los tipos de stalkers: el que desarrolla una obsesión por una persona en concreto y el stalker serial, que va “mudando” las víctimas de su stalkeo.

Cuando se padece, hay que pensar en algunas figura de nuestro entorno o que haya tenido un papel en nuestras vidas, como pueda ser un exnovio, algún compañero de trabajo, o simplemente alguien que nos mire mucho porque se haya enamorado de nosotros y no sepa manejar la situación.

Las víctimas del stalker son típicamente mujeres. Sin existir una media de edad, el fenómeno se puede padecer desde la adolescencia.

Las víctimas del stalker son típicamente mujeres. Sin existir una media de edad, el fenómeno se puede padecer desde la adolescencia.

Aunque algunos stalkers son inofensivos y, tras notar su presencia, lo más que nos van a producir es la incomodidad de sentirnos acosados y en perpetua observación, lo cierto es que pueden derivar en hostigamiento y acoso en los casos de stalkeo a menores de edad, fundamentalmente a través de las redes sociales.

Aunque algunos stalkers son inofensivos y, tras notar su presencia, lo más que nos van a producir es la incomodidad de sentirnos acosados y en perpetua observación, lo cierto es que pueden derivar en hostigamiento y acoso en los casos de stalkeo a menores de edad, fundamentalmente a través de las redes sociales.

Los adolescentes son especialmente vulnerables a los ciberataques, especialmente cuando estos atañen a su reputación y se muestran fotos difamatorias o tomadas fuera de contexto. En este sentido los padres debemos estar muy pendientes del estado de ánimo de nuestros hijos para percibir las alteraciones que sean consecuencia de este tipo de ataques, bajo la premisa de que aún no tienen herramientas psicológicas de defensa, ni han forjado la madurez necesaria para que la situación no les afecte.

¿Cómo responder a un stalker?
-Decir que no a los requerimientos o propuestas de interacción real o virtual. Este “no” debe ser rotundo y ha de decirse una sola vez
-No contestar a los mensajes ni alentar su conducta de aproximación y acoso.
-No enfrentarse a él
-Guardar toda la documentación y textos recibidos de esa persona por si hubiera que realizarse una denuncia.

Conviene guardar todos los textos y jamás interactuar con él

Conviene guardar todos los textos y jamás interactuar con él