Las adolescentes son víctimas frecuentes de los stalkers obsesivos

Una de las formas más habituales de acoso es a través de la vía digital, en el medio de internet. Esta fórmula se conoce como ciberacoso o ciberbullying, y en sí misma tiene distintas formas de manifestarse. Una de ellas es a través del acoso encubierto que tiene lugar cuando una persona vigila a otra.   Este espía silencioso y oculto, conocido como stalker, puede considerarse un acosador.  ¿Qué hacer en esa situación? ¿Cómo reaccionar ante los stalkers obsesivos si acosan a nuestra hija?

Las principales víctimas de los stalkers son mujeres, adolescentes y jovencitas

 

El espionaje obsesivo y silencioso es generalmente dirigido a mujeres y no deja de ser habitual en edades tempranas.  Es  por ello que muchas adolescentes podrían ser acosadas por un stalker.  En la mayoría de casos la condición de espionaje es puntual y permanece oculta.  En otras ocasiones, en cambio, puede volverse patológico y llegar a asustar a la adolescente.

Distintos tipos de acoso a la mujer

Acabamos de celebrar el Día Internacional de la Mujer.  Coincidiendo con esta fecha, han arrancado diferentes manifestaciones multitudinarias además de la campaña “Sola y borracha quiero llegar a casa”.  Esta ha sido el preámbulo de la nueva Ley de la Libertad Sexual, que actualmente se está elaborando y pretende luchar y poner freno a los abusos de las mujeres en materia sexual y de acoso.  Una de estas formas de acoso se produce cuando el acosador sigue o persigue a la víctima en el típico acoso callejero a la mujer.  Aunque lo habitual es pensar en un callejón oscuro y por la noche, lo cierto es que la persecución es mucho más habitual en internet.

El stalker o ciberstalker acosa a la chica y usa diferentes perfiles sociales cuando se ve descubierto
Especial precaución en las redes sociales

Todos tenemos seguidores más especiales o intensos en las redes sociales, y eso no les convierte en stalkers.  La línea que separa al acosador del amigo generalmente tiene dos componentes fundamentales que tienen un carácter subjetivo: la del propio stalker, que conoce su obsesión y el tiempo y energías que destina a espiar a la otra persona, y la de la persona acechada, que percibe anomalía en este comportamiento.  La chica se sentirá incómoda, en un primer estadío, pudiendo evolucionar hasta la sensación de miedo.

 La serie de Netflix You, que va ya por su segunda temporada, es un buen ejemplo de un stalker a una chica joven

Aunque algunos stalkers son inofensivos y, tras notar su presencia, lo más que nos van a producir es la incomodidad de sentirnos acosados y en perpetua observación, lo cierto es que pueden derivar en hostigamiento y acoso en los casos de stalkers a menores de edad, desarrollado a través de las redes sociales.

Nuestros hijos no tienen la madurez necesaria para confrontar esta situación con éxito y por ello les debemos ayudar si un stalker comienza a acosarlos
Aconseja a tus hijos  frente a su reaccionar ante los stalkers obsesivos bajo estos principios:

-Deberán rechazar las propuestas provenientes del acosador.  Este “no” debe ser rotundo y ha de decirse una sola vez
-Jamás han de contestar a sus mails o mensajes de texto porque con ello alentarían su comportamiento de acoso y aproximación.  -Que no se enfrenten a él.                                                                                                                                                                                              -Por si hubiera que denunciar al stalker, aconseja a tu hija que mantenga todo el material del acoso a mano. Esto incluye toda la documentación y textos recibidos de esa persona.

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